Educación y Cultura Nacional

La dignidad encarnada, historia que rompe paradigmas culturales con un profundo mensaje de entereza y amor a la vida,

Fotos de Arturo López Museo El Estanquillo. En la foto: Viridiana Villegas, Rafael Fernández, Silvia Gurrola, Henoc de Santiago y Bertha Alicia Esparza.
“Los seres humanos no somos violentos por naturaleza; la verdadera naturaleza radica en la necesidad de conexión… sin amor, o sin un mínimo de vínculos afectivos, los seres humanos, simple y llanamente, no podemos sobrevivir”
[Fragmento de La dignidad encarnada, de Silvia Gurrola) 

***La dignidad encarnada, de Silvia Gurrola y editada por Planeta, habla sobre la equidad de género y los paradigmas tradicionales a los que se enfrenta la mujer en el siglo XXI. 

***Con este trabajo literario, Silvia Gurrola se convierte en la primera mexicana en escribir una novela sobre el continente africano. 

La_dignidad_encarnada_de_Silvia_Gurrola_El_Estanquillo_ALR_3879B-4Ciudad de México, a 12 de junio de 2015.- La víspera se presentó en el Museo del Estanquillo/Colecciones Carlos Monsiváis la novela intitulada La dignidad encarnada, de la escritora Silvia Gurrola, que con una preparación como pedagoga poseedora de un post grado en psicoterapia gestalt, ha establecido su compromiso profesional con la equidad y la igualdad de género.

En este, su primer libro, engloba años de trabajo, pensamientos y experiencias acerca del tema, el cual ha seguido de cerca no sólo en México, también en distintas naciones del continente africano y el resto del mundo, donde siempre ha encontrado dos características: la desigualdad de género y la resiliencia de mujeres y hombres que se revelan ante la injusticia, sobreponiéndose a ella haciendo uso de lo más propio, lo más íntimo: su dignidad.

Para entender la profundidad de una novela como La dignidad encarnada, es preciso revisar la carrera de la autora, que en 1993 comenzó su labor humanitaria en Chiapas, trabajando para el Centro de Investigación y Acción para la Mujer (CIAM). Un año más tarde realizó el primero de sus viajes a Mozambique, donde inició la coordinación, dirección y consultoría de programas de salud reproductiva, VIH/SIDA y equidad de género. Desde entonces también ha participado con organizaciones tan importantes como Médicos Sin Fronteras, Save the Children, Family Health International, Management Sciences for Health y Naciones Unidas en países como Armenia, Ghana, Georgia, Guyana, Honduras, Nigeria, Tanzania y Zambia.

La dignidad encarnada es la historia de Zubaida, de su marido Traquino y de su familia, enmarcada por costumbres feminicidas, la discriminación de género vivida por hombres y mujeres, la esclavitud, el uso y abuso del poder, el SIDA, la trata de personas y la militarización infantil. Pero es también una historia de amor así como de la voluntad de Zubaida de heredar un futuro más esperanzador a sus hijos, aunque para ello tenga que transgredir las tradiciones discriminatorias de su pueblo, comúnmente solapadas por las mismas mujeres. Pero la suya no es una lucha aguerrida, ella no responde con violencia ante un mundo violento, ella hace algo más revolucionario: no pierde tiempo en venganzas, en rencores, ella aprende formas de conciliar, de comprender, de construir y encarnar una dignidad, una dignidad a la que todo ser humano tiene derecho.

Si bien esta novela cuenta con el contexto geográfico específico de Mozambique, es posible identificar rasgos que, lamentablemente, aún suceden en otras culturas y que en la propia también persisten. Hoy, en pleno siglo XXI, la realidad desigual nos golpea con el odio, la discriminación y la misoginia fomentada por los pueblos auto flagelados por sus creencias y rituales, lo cual violenta los derechos de las mujeres, comenzando por negarles una identidad.

Como bien señala el cuentista Óscar Garduño Nájera, “Silvia Gurrola va más allá: no trata la dignidad humana como concepto filosófico en sí; trata de la dignidad humana como característica inherente del ser humano, lo cual marca una gran diferencia tanto en el tratamiento narrativo de la historia, como en las tradiciones y costumbres que la autora expone con aquel ojo que quizás en algún momento le aprendimos a los costumbristas españoles.”

La_dignidad_encarnada_de_Silvia_Gurrola_El_Estanquillo_ALR_3906B-5Para la periodista y comunicóloga Diana Pérez Ortíz, La dignidad encarnadaes el testimonio directo de la autora, dedicada por mucho tiempo a observar y asistir en temas de salud y género a personas que viven en un contexto cultural muy violento y desigual, a quienes ha cuestionado y de quienes también ha aprendido en África. Es un relato de muchas aristas, retrata muchas formas de abuso, a veces justificado en la cultura, pero muchas más por decisión propia porque los seres humanos siempre tenemos la posibilidad de elegir cómo queremos tratar a otros y tratarnos a nosotros mismos. Los personajes de Silvia Gurrola nos muestran que la fuerza interna no está en la magnitud del acto violento, sino en el perdón, en perdonarse y, en la medida de lo posible, reparar el daño.”

En esta presentación de La dignidad encarnada participaron la historiadora Bertha Alicia Esparza; el escritor y divulgador científico Rafael Fernández Flores, el director del Museo del Estanquillo / Colecciones Carlos Monsiváis, Henoc de Santiago y la autora, con  la intervención de la periodista Viridiana Villegas como moderadora. 

www.ladignidadencarnada.com https://www.facebook.com/LaDignidadEncarnada?fref=ts

 RESEÑA 

La dignidad Encarnada 

Por Óscar Garduño Nájera. 

Antes que la escritura, el trabajo humanitario que la autora de esta novela ha realizado desde 1994, cuando emprendió su primer viaje a Mozambique; también la preocupación por el otro, pues de nada serviría viajar al fondo del abismo cuando no tienes la sensibilidad para acercarte y mirar de cerca al desprotegido.

Es lo que nos dice Silvia Gurrola Bonilla, quien si bien no es tan conocida en los círculos literarios (aunque hay que aclarar que eso no es lo importante), sí lo es por su trabajo en el Centro de Investigación y Acción para la Mujer (CIAM), donde establece y clarifica su compromiso con la equidad y la igualdad de género, que posteriormente plasma como columna vertebral en la historia que nos cuenta en La dignidad Encarnada (Planeta 2015), donde la lucha de una mujer como Zubaida nos permite identificarnos con lo que ocurre en otras geografías, como es el caso de Mozambique, así como sus constantes viajes donde en más de una ocasión ha encontrado tanto a hombres como mujeres que aprenden a luchar contra las injusticias con la única arma que nadie es capaz de arrebatarles: su dignidad, por eso el título de la novela.

Tengo entendido que es la primera novela de Silvia Gurrola, por lo que antes de señalar los equívocos propios de una novela, hay que otorgarle el beneficio de la duda, zafarnos de todos nuestros prejuicios hacia la ópera prima y leer con atenciónLa Dignidad Encarnada.

En otros espacios se ha dicho que es una lectura de carácter obligatorio para aquellos que aprecian la dignidad humana. Tal aseveración, por supuesto, es un gran error. La novela de Silvia Gurrola va más allá: no trata de la dignidad humana como concepto filosófico en sí; trata de la dignidad humana como característica inherente del ser humano, lo cual marca una gran diferencia tanto en el tratamiento narrativo de la historia, como en las tradiciones y costumbres que la autora expone con aquel ojo que quizás en algún momento le aprendimos a los costumbristas españoles.

En nuestra tradición literaria son comunes las novelas de personaje como Pedro Páramo de Juan Rulfo o El libro vacío de Josefina Vicens, tan sólo por señalar las que a mí parecer son de las que mejor demuestran lo que digo. En el primer caso es Pedro Páramo el personaje que nos lleva de la mano en sus constantes desdichas una vez que debe acudir al encuentro de su padre. En la segunda es José García quien nos permite acompañarlo en su irrefrenable tortura de no poder llenar la libreta, de no dar con la palabra exacta. En el caso de La Dignidad Encarnada es Zubaida quien situada  desde un contexto histórico adverso en Mozambique, con lo cual ya podríamos imaginar los infortunios que padece en un lugar donde el odio, la discriminación y la misoginia son el pan de todos los días, decide transgredir los usos y costumbres de la pequeña comunidad donde vive con la única esperanza de darles un mejor futuro a sus hijos, por lo que uno de los temas que más nos deben importar a la hora de leerLa Dignidad Encarnada es la situación de la mujer frente a tradiciones culturales que ya de por sí le niegan una identidad y violentan muchos de sus derechos.

La_dignidad_encarnada_de_Silvia_Gurrola_El_Estanquillo_ALR_4052B-3